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Retrato generado para Mariana Pajón y la carrera que dura menos que este párrafo

Perfil · 2012 · Londres

Mariana Pajón y la carrera que dura menos que este párrafo

El BMX olímpico se decide en poco más de medio minuto, sin margen para corregir un error. En Londres y en Río, una antioqueña que empezó a competir a los cuatro años hizo dos veces la carrera perfecta.

Julián Restrepo

5 de agosto de 2025 · 7 min de lectura

Un deporte sin segundas oportunidades

Una final de BMX racing dura alrededor de medio minuto. Ocho corredores salen de una rampa de varios metros de altura, atacan una recta de saltos y llegan a la primera curva peraltada casi juntos. Quien entra primero a esa curva gana casi siempre. Quien se equivoca en la partida no tiene tiempo de arreglar nada.

No hay estrategia de desgaste, ni relevos, ni segunda vuelta. Hay una salida, tres curvas y una llegada. Por eso el BMX es un deporte de decisiones tomadas de antemano y repetidas hasta que dejan de ser decisiones.

Mariana Pajón lleva haciendo esas repeticiones desde los cuatro años.

Medellín, la pista y la familia

Nació en Medellín en 1991, en una familia de ciclismo: su padre y su hermano corrieron BMX y ella entró a la pista siendo casi un bebé. Empezó a competir a los cuatro y ganó su primer título nacional a los cinco. La cifra suena a anécdota de álbum familiar, pero explica lo esencial de su carrera: cuando llegó a la élite ya llevaba más de una década compitiendo.

En categorías juveniles acumuló títulos mundiales de manera sostenida, y el paso a la categoría élite no interrumpió esa curva. Ganó campeonatos mundiales de BMX en varias ocasiones y los combinó con los circuitos de copa del mundo, que es donde de verdad se mide la consistencia en este deporte.

Londres 2012

El BMX entró al programa olímpico en 2008. En Londres 2012 Pajón llegó como favorita, que en un deporte de medio minuto es una posición incómoda, y ganó el oro.

Fue la segunda medalla de oro olímpica en la historia de Colombia, doce años después de la que había conseguido María Isabel Urrutia en levantamiento de pesas. El efecto interno fue inmediato: el BMX pasó de ser una disciplina de nicho a tener pistas, escuelas y presupuesto en varias ciudades del país, y una generación de niños empezó a llegar a los clubes de Antioquia preguntando por ella.

Río 2016 y lo que vino después

En Río de Janeiro 2016 repitió. Con ese segundo oro se convirtió en la primera deportista colombiana en ganar dos títulos olímpicos, y en una de las pocas mujeres del BMX mundial en revalidar el título.

Después llegó la parte que las biografías deportivas suelen abreviar. Sufrió una lesión grave de rodilla que la obligó a una cirugía y a una rehabilitación larga, con el riesgo real de no volver al nivel anterior. Volvió, y en los Juegos de Tokio, disputados en 2021, ganó la medalla de plata. Siguió compitiendo en el ciclo siguiente y estuvo en los Juegos de París 2024.

Tres Juegos Olímpicos con medalla en un deporte donde una caída en la primera curva borra cuatro años de trabajo es un dato que resiste cualquier lectura.

Lo que sostiene una carrera larga

Pajón ha recibido la Cruz de Boyacá y las distinciones habituales, y su nombre aparece en pistas y escenarios deportivos colombianos. Lo interesante no es el palmarés sino la duración.

En un deporte de explosión, donde la carrera competitiva promedio es corta y las lesiones son frecuentes, sostener el nivel más alto durante más de una década implica una infraestructura de entrenamiento, de fisioterapia y de cabeza que en Colombia hubo que construir sobre la marcha.

Medio minuto por carrera, unas cuantas carreras al año que realmente importan. Todo lo demás es preparar la primera curva.

El efecto en las pistas

Hay una consecuencia medible de todo esto que no aparece en el medallero. Antes de 2012 el BMX competitivo colombiano funcionaba con pistas escasas, clubes autogestionados y familias que pagaban los viajes. Después de los dos oros, el deporte entró en los programas de apoyo estatal y departamental, se construyeron y mejoraron pistas en varias regiones y aumentó el número de niñas inscritas en escuelas de ciclismo.

Colombia pasó a ser una potencia estable de la disciplina, con corredores y corredoras en finales de copas del mundo y campeonatos mundiales de manera sostenida. Ese es el legado más difícil de deshacer: no un récord personal, sino una generación entera que creció sabiendo que la pista llevaba a alguna parte.

Quien entra primero a la primera curva gana casi siempre. Todo el entrenamiento apunta a ese punto.

El Perfil

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Sobre las fuentes: Basado en registros oficiales del Comité Olímpico Internacional y de la Unión Ciclista Internacional, y en cobertura de prensa deportiva colombiana e internacional de los ciclos olímpicos 2012 a 2024.

Firma

Julián Restrepo

Cronista

Escribe el perfil largo del fin de semana. Le gusta empezar por un objeto y terminar en una biografía.

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